PINCELES DE COLOR LATINOAMÉRICA: Guayasamín y el arte en deconstrucción

September 1, 2020

Construyo este ensayo desde la postura que he formado frente a las luchas sociales siendo parte de la población invisibilizada en Colombia, como lo son los estratos medios-bajos. Considero que, siendo este un país con una gran brecha social, es difícil que otros se pongan en zapatos ajenos; estamos empapados por políticas corruptas que censuran a quienes buscan a través de luchas un cambio.

 

La honestidad de decir de dónde vengo me permite hacer, ver y verme a mí misma hacia dónde voy. Considero que es esencial para cualquier escritor, artista, pintor o persona que desee mostrar al mundo su trabajo, que sea honesto sobre su origen, ya que esto permite visualizar las posturas que los permean y también nos permite a nosotros mismos construir y deconstruirnos.

 

Oswaldo Guayasamín da a conocer de manera clara la afirmación anteriormente mencionada. Fue un artista ecuatoriano, hijo de madre mestiza y de padre indígena, nacido en Quito el 6 de Julio de 1919. Su nacimiento se dio en medio de lo que categorizamos como miseria, siendo el primer hijo de diez más. Se dice que sus dotes artísticos se dieron desde antes de los 8 años, haciendo caricaturas de sus profesores y sus compañeros del colegio; también se dice que entonces empezó a vender cuadros hechos en trozos de lienzos y en pedazos de cartón en la plaza principal de Quito, Ecuador. Ahora, hablando de su carrera como artista, se sabe que ingresó a la Escuela de Bellas Artes de Quito en 1932 a pesar de la oposición de su padre, probablemente por el estigma que se tiene del arte en cuanto a profesión, siendo esta una que no da dinero si no se tiene éxito.

 

Desde su primera muestra, en el 42, causó escándalo por ser vista como un enfrentamiento a la exposición oficial. Sin embargo, llega la visita de Nelson Rockefeller quien acude a la sala de exposición de Oswaldo y decide comprarle varios cuadros. Luego de pagar deudas con ese dinero, hace un viaje en el 43 a Nueva York, por 6 meses, en donde visita y conoce museos, además de estudiar grandes maestros del arte y hacer varias exposiciones. Del dinero que obtiene realiza un viaje a México, donde conoce a el artista muralista José Clemente Orozco, quién sorprendentemente lo acoge como aprendiz. Realiza entonces un viaje por toda Latinoamérica donde cada vez acogía más problemáticas de etnias indígenas y las plasmaba en obras de arte directas, explícitas y hermosas. Sus retratos siempre esbozaban el dolor y la miseria sufrida por la violencia en este tipo de periferias, además de que lo representaba en cuadros de un solo personaje, donde la soledad acongoja y el sentimiento de terror, por el sufrimiento que plasmaba, atormentaba y deslumbraba a muchos de sus espectadores. Después de todo este viaje donde conoció a grandes personajes latinoamericanos, Oswaldo se convirtió en un activista político y defensor de los derechos de los indígenas. (Maldonado & Sepich, 2008, págs. 19-20)

 

Luego de una gran variedad de exposiciones Oswaldo es reconocido en Occidente. En particular me interesa una donación de la fundación creada por él en Ecuador para la UNESCO en 1993 y el significado que le da Occidente a esta obra.

 

Se habla de una obra mural llamada Madres y niños, donde no para de ser sorpresa que la tez de los retratos plasmados por Oswaldo sea de colores ocre, color que se caracteriza en América Latina por el mestizaje y por la tez de las comunidades indígenas.

 

 

La UNESCO entonces considera que su significado ha de ser el dolor de las madres y niños enfrentados al mundo apocalíptico occidental del siglo XX.

 

Considero fuertemente que ese tipo de interpretación es una amalgama incompleta de su obra ya que, a pesar de ser categorizado como expresionista y esta rama estar caracterizada por las expresiones individuales del autor y de sus intereses, claramente las más grandes intenciones de Oswaldo en su pintura se ven invisibilizadas. En efecto, sus pinturas son de dolor, sufrimiento y miedo, explícitamente en los países periféricos -en este caso latinoamericanos- y de lo que trae consigo el hecho de que otros más poderosos se aprovechen de economías en desarrollo y de su mano de obra desvalorizada. Además, este tipo de interpretaciones occidentales suelen invisibilizar problemáticas indígenas y hacer una clase de exotización de culturas, sin ver más allá de lo que realmente pasa en cada comunidad étnica, posición que quería visibilizar Oswaldo políticamente desde su arte.

 

Oswaldo Guayasamín era un artista que ponía en exposición y visibilizaba problemáticas de las comunidades indígenas principalmente. Decía ser vocero de muchos, decía que todo lo que pintaba era parte de su medio y del dolor de acontecimientos de miles de años. Fue un artista con una propuesta desarraigada de las ideas coloniales, él expresaba a través de la reivindicación indígena, una propuesta identitaria. Su mayor influencia es el arte muralista en México, movimiento que se da luego de la Revolución Mexicana y cuya principal intención es retratar la realidad del entorno mexicano.

 

Considero entonces que Oswaldo se permeó bastante de este tipo de arte, viendo las siguientes obras y lo que representan cada una

 

 

Rosa Zárate, Flor decapitada´

 

 

Considerada una de las mujeres emblemáticas de la revolución ecuatoriana, responsable de luchar por la libertad junto a su esposo. Ambos, siendo perseguidos políticos murieron acribillados en Tumaco (Colombia) y sus cabezas fueron transportadas a la plaza de Quito para ser expuestas en forma de lección.  

 

Siendo mujer en una época en la cual no tenían derechos políticos, luchó por la libertad.

 

 

´Toro y Cóndor´

 

Esta obra tuvo varias versiones hechas por el artista y es una de mis obras favoritas de él,  pues hace que mi mente recuerde solo una palabra: utopía. Es una imagen que deja ver el deseo de emancipación de los territorios latinoamericanos en la época colonial, y la intención de lucha contra ese hombre occidental que causó efectos de dominación y que aún tiene ecos en el día a día latinoamericano y, más allá de eso, en las periferias.

 

 

 

´Imagen de la Patria´

 

 

Un mural lleno de obras pequeñas y significativas ubicado en el Palacio Legislativo de Ecuador representa la perspectiva ideológica y el anhelo de Oswaldo por su patria, queriendo que permaneciera en el salón de las sesiones para que aquellos representantes de sus pueblos puedan tener presente el deseo de los procesos identitarios.

 

Podrían ubicarse tres obras muy importantes dentro de este mural las cuales son: ´La intervención extranjera´, ´El puño de la lucha´, y ´El Proletariado´.

 

 

´La intervención extranjera´

 

Se dice que es la representación de un soldado sonriente de la CIA, con un casco nazi.

 

Lo que yo puedo analizar e interpretar es que, primordialmente, para los nazis era importante preservar la raza aria a costa de todo. Se sabe bien que los procesos de mestizaje con indígenas no se dieron en Estados Unidos, por ser el siglo XX época del surgimiento del imperio norteamericano. Considero que tal vez Oswaldo quiere hacer ver que aquellos a los que solemos aspirar a ser en base a un proceso modernizador son solo quienes quieren aprovecharse de producciones que no pueden tener y al mismo tiempo invisibilizar de nuevo a quienes en el último siglo se han reivindicado; una invasión de un nuevo ente dominante y hegemonizador.

 

´El puño de la lucha´

 

Caracterizada claramente por los colores ocre representativos de la tez latinoamericana,

 

que representa a mestizos, indígenas y campesinos en una unidad de lucha social, este puño que no está cerrado por completo es entonces la representación de una lucha en formación.

 

 

 

´El proletariado´

 

 

Una pintura que representa al trabajador ecuatoriano, no muy diferente al trabajador latinoamericano. Pintado en colores ocre, lleno de dolor, miedo, frustración, pero más que nada, siendo un objeto de abuso.

 

Es un retrato de las situaciones que ocurren en los países latinoamericanos, con economías en desarrollo, en donde el trabajo informal tiene porcentajes increíblemente altos, y además siendo objeto de abuso porque políticos se aprovechan de estas situaciones y buscan obtener dineros extras para sus bolsillos.

 

Considero que Oswaldo Guayasamín era un hombre que se permeó de las problemáticas políticas, económicas y humanas frente a las personas pertenecientes a las comunidades indígenas, un hombre que, con su arte, a partir de lo que he investigado bibliográficamente y de lo que me transmiten sus murales, quiso reflejarlas.

 

En un mundo lleno de censura hacia las poblaciones vulnerables que quieren alzar su voz, empezó siendo un revolucionario y murió siendo uno, a pesar de las apropiaciones occidentales sobre sus obras como intento de invisibilización de ellas y a su vez de las problemáticas que representaba ya que eran demasiado explícitas en sus obras. En su arte exhibía sus posiciones políticas de una u otra forma y reflejaba el proceso identitario que América Latina necesitaba entonces y necesita aún desarrollar.

 

 

 

Bibliografía

 

- Guayasamín, O. (1988). El proletariado. Salón del plenario del Palacio Legislativo, Quito, Ecuador. Obtenido de http://historiayarteec.blogspot.com/2018/07/guayasamin-y-su-mural-imagen-de-la.html

- Guayasamín, O. (1988). La intervención extranjera. Salón del plenario del Palacio Legislativo, Quito, Ecuador. Obtenido de http://historiayarteec.blogspot.com/2018/07/guayasamin-y-su-mural-imagen-de-la.html

- Guayasamín, O. (1987). Rosa Zárate, flor decapitada. Obtenido de https://www.wikiart.org/en/oswaldo-guayasamin/rosa-z-rate-decapitated-flower-1987

- Guayasamín, O. (1988). El puño de lucha. Salón del plenario del Palacio Legislativo, Quito, Ecuador. Obtenido de http://historiayarteec.blogspot.com/2018/07/guayasamin-y-su-mural-imagen-de-la.html

- Guayasamín, O. (1988). Imagen de la patria. Salón del plenario del Palacio Legislativo, Quito, Ecuador. Obtenido de http://historiayarteec.blogspot.com/2018/07/guayasamin-y-su-mural-imagen-de-la.html

- Guayasamín, O. (1992). Madres y niños. UNESCO.

- Guayasamín, O. (s.f.). Toro y Cóndor. Obtenido de https://www.google.com/search?q=toro+y+condor+oswaldo&sxsrf=ALeKk009oR0v-3JBH14H2jsuVAeWHDt7bg:1589766048995&tbm=isch&source=iu&ictx=1&fir=o_-IRaGcdnb9UM%253A%252CIwDEwMgSFAA60M%252C_&vet=1&usg=AI4_-kRzK-3VqElV7JWwe0L-jBXI0jumTw&sa=X&ved=2ahUKEwi9_oCFpLzp

- Maldonado, L., & Sepich, J. (Agosto de 2008). Ensayo sobre la imagen. Edición III. Universidad de Palermo, Buenos Aires. Obtenido de Ensayo sobre la imagen. Edición III: https://www.palermo.edu/dyc/documentacion/creacion/pdf/creacion17/creacion_17.pdf#page=

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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