Comunicado de respuesta de la revista El Marginal a las críticas recientes.

April 28, 2020

 

El 25 de abril pasado publicamos un artículo en nuestra página web y en nuestras redes sociales titulado Masculinidad en reflexión, del estudiante de la Universidad Externado Mateo Rico. Este artículo ha suscitado muchas críticas y cuestionamientos hacia la revista. En este comunicado, los miembros de la revista El Marginal los respondemos.

 

Queremos empezar por explicar el proceso que tuvimos para decidir publicar el artículo. Al recibir el texto, y teniendo en cuenta el tema más que delicado que trataba, realizamos un consejo entre todos los miembros de la revista -menos una que no pudo asistir- para decidir si el texto se debía publicar o no. Normalmente, cuando recibimos un escrito, hay una revisión que hace nuestro comité editorial -que está compuesto por dos personas- y que le señala a la persona que escribió el texto qué elementos estilísticos, ortográficos o de redacción pueden mejorarse. Le enviamos de vuelta al autor el escrito con estos comentarios. Si, luego, la persona acepta las sugerencias, el artículo es publicado. En este caso, sin embargo, sabíamos que el escrito iba a ser muy discutido, por eso, decidimos hacer esa revisión editorial entre todos los miembros de la revista. Y más que en la forma nos centramos en el fondo. Después de leerlo atentamente, nos dimos cuenta de que había ciertos pasajes ambiguos en el texto que le sugerimos cambiar al autor. Él aceptó los cambios y el texto fue publicado. Esto lo mencionamos para que se tenga presente que la publicación del artículo fue entonces algo que decidimos entre todos en la revista, no fue una decisión tomada a la ligera.

 

Decidimos publicar el texto porque pensamos que era importante que la gente lo conociera. No son frecuentes los textos en los que una persona que ha cometido actos de abuso reconoce públicamente que los realizó y reflexiona sobre ellos. Por eso, pensábamos que tenía valor dar a conocer el texto.

 

Las críticas nos han señalado de estar minimizando o pasando por alto los actos de violencia que se cometieron. Pero nosotros nunca ponemos en duda que haya habido actos de violencia por parte de Mateo Rico. Es más, ni siquiera el autor mismo los pone en duda, los reconoce. El debate que planteamos no es entonces acerca de si hubo o no violencia, porque está claro que la hubo. Tampoco es acerca de si esos actos son graves o no, porque está claro que sí lo son; actos graves con consecuencias muy negativas en las vidas de las mujeres que vivieron estas formas de violencia. Desde El Marginal condenamos cualquier tipo de violencia basada en el género y queremos que estas desparezcan de nuestra sociedad. El debate que proponemos es entonces alrededor de la reflexión que el autor hace sobre esos actos violentos que cometió, y no sobre los actos violentos en sí mismos. Es lo primero lo que creemos que vale la pena discutir.

 

Colombia es un país profundamente machista pero que ha venido cambiando con el tiempo. Cada vez se les abren más espacio a las denuncias de las mujeres y estas son cada vez más escuchadas. Sin embargo, Colombia no va a dejar de ser machista de la noche a la mañana. En este caso, nosotros consideramos que el debate sobre una reflexión que un abusador hace sobre sus abusos es algo que puede ayudar en esa transición. Por eso publicamos el escrito.

 

Nos han dicho también que la libre expresión tiene límites y, por supuesto, estamos de acuerdo. Hay cosas que por más de que representen la opinión libre de una persona, no deben ser publicadas en los medios de difusión. Escritos claramente racistas, xenófobos o discriminatorios son un claro ejemplo de cosas que no se deben publicar. Sin embargo, este no era el caso aquí. Si Mateo Rico nos hubiese enviado un texto en el que, por ejemplo, hubiese culpado a las mujeres que abusó de haber sido ellas las responsables del abuso, o si hubiera negado que cometió estos actos, simplemente el texto no se hubiese publicado en nuestros espacios. Ni siquiera lo hubiésemos considerado. Pero eso no es lo que ocurre en el texto. El autor reconoce que cometió estos graves actos. Y luego realiza una reflexión sobre esto. Se puede o no estar de acuerdo con su reflexión y cuestionar o no su sinceridad. Eso, repetimos, es lo que queremos poner en debate.

 

Por lo demás, es imposible medir la sinceridad de un texto. Es algo que sencillamente no se puede hacer. No existen fórmulas mágicas para saber si alguien realmente está convencido o no de lo que escribe. Por eso, corresponde al lector juzgar, según su punto de vista, si considera que lo que expresa Mateo Rico en el texto es o no sincero. Luego, serán el tiempo y los actos que el autor realice en el futuro los que nos mostrarán si sus palabras eran o no genuinas. Nosotros, como todos ustedes, esperamos que así lo sean. El autor ya se comprometió públicamente a no volver a realizar actos de abuso, y, en ese sentido, tendrá siempre la vigilancia activa de todos los que leyeron este texto, una comunidad atenta a que no los vuelva a cometer.

 

Por otro lado, se nos acusa de que lo que buscamos hacer como revista es “limpiarle” la imagen a Mateo Rico, que queremos darle un espaldarazo. Pero desde que publicamos el texto en nuestras redes sociales dejamos claro que ese no es nuestro objetivo, que la opinión de Mateo Rico no representa la de El Marginal. Incluso, invitamos a todas las personas que no estuvieran de acuerdo con el autor a que nos enviaran sus respuestas y sostuvimos que estas serían publicadas. No le estamos haciendo ningún favor de amigo al autor, el autor no es nuestro amigo. Tampoco queremos revictimizar a las víctimas. Lo que queríamos era abrir la discusión, no proteger a alguien que cometió casos de abuso.

 

De ahí que recibimos con reconocimiento la crítica que por medio de un valioso escrito nos hizo Camila Angulo, estudiante de noveno semestre de antropología y una de las representantes actuales de los estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas del Externado, y la publicamos tanto en nuestra página web como en nuestras redes sociales. El texto, titulado Hablar desde la hipocresía y otras formas de revictimización, venía acompañado con la firma de más de 20 estudiantes que respaldan la opinión de la autora. Si más personas aún consideran que nos equivocamos como revista al publicar el texto, o quieren responderle a Mateo Rico, pueden hacernos llegar sus opiniones y, si estas están escritas en el marco del respeto, serán publicadas. Cuando el autor nos envió el texto, sabía que, en caso de que este fuera publicado, muy seguramente recibiría críticas muy fuertes y que nosotros como revista publicaríamos esas críticas. Esas críticas duras efectivamente están llegando y están siendo publicadas. Si nosotros quisiéramos simplemente “lavarle” la imagen al estudiante Mateo Rico, simplemente no permitiríamos que esas críticas aparecieran en el espacio de nuestra revista. Pero desde el principio dejamos claro que nuestros espacios sí servirían para esto y es lo que estamos haciendo. Por eso, consideramos que esa critica que nos hacen no se sostiene.

 

Sabemos bien que con el texto que escribió no se reparan los actos violentos que cometió. Estos no desaparecen mágicamente de las mentes ni de los cuerpos de las mujeres que fueron sus víctimas. Lo tenemos claro. En ningún momento es algo que la revista sugiera. Que El Marginal decida publicar este texto, no significa que dé por sentado que ya todo el proceso de reparación y de sanción esté terminado. El día después de publicar este artículo en nuestra revista, la vida de Mateo Rico no volvió a ser la que tenía antes de que las mujeres que valientemente lo denunciaran lo hicieran. El hecho de que este texto esté aquí publicado no significa que no tenga que cumplir con la sanción y la reparación. No vemos cómo la publicación de este escrito anularía estas otras cosas. Reconocer que se actuó mal, que se cometieron actos de abuso como el autor lo hace en el texto, puede ser un paso importante, pero no significa que no deba cumplir con los otros pasos. De hecho, si Mateo Rico es consecuente con lo que escribió, debe ser sancionado y debe reparar a sus víctimas. Él mismo reconoce en diversos pasajes que la sanción y la reparación son pasos necesarios para erradicar el machismo de nuestra sociedad. Por eso, si es consecuente con esta idea, él también debe pasar por esas etapas.

 

Pero bueno, al fin y al cabo, a partir de todo lo que nos han dicho, creemos que el punto esencial que se nos critica es que le brindamos a Mateo Rico un espacio que no le debimos haber prestado. Esa es la crítica esencial que se nos hace. Que, como Mateo Rico es alguien que cometió actos de abuso, no debíamos permitirle expresarse por nuestros canales. Esta es una opinión que tiene mucho respaldo. Y es entendible. Pero nosotros no la compartimos. Mateo Rico cometió estos actos violentos y debe ser sancionado. Sin embargo, no creemos que eso signifique que ya no tenga el derecho a expresarse por medios como este cuando la reflexión se hace sobre la base de la admisión de que precisamente se cometieron esos actos. De todas maneras, tomamos esta crítica con el ánimo de aprender y de mejorar. Además, esto planeta un tema interesante sobre el que hay que pensar más: ¿cuál debe ser el rol de los medios de difusión en casos de abuso? ¿Qué deben y que no deben hacer?

 

Nos hicieron la crítica de que sólo publicábamos el texto para que nos leyeran más y tener más difusión. Por supuesto, no queremos recalcar mucho en esto, pero no es así. Nosotros somos una pequeña revista estudiantil, cuyos miembros trabajamos ahí simplemente porque queremos, porque nos gusta el proyecto. Nadie nos paga por realizarlo. Al contrario, cada año nosotros mismos pagamos con nuestro dinero la suscripción al dominio de la página web que tenemos. Aunque obviamente somos una revista, y por lo tanto es claro que queremos que nos lean -si no, simplemente no publicaríamos nada-, no subimos este artículo con el afán de crecer desmesuradamente ni de volvernos muy populares. Eso no va a suceder y no es lo que deseamos. Estamos contentos siendo un medio pequeño de difusión de textos, escritos, fotos, crónicas, videos, etc. que tienen que ver con las ciencias sociales y que creemos que vale la pena que la gente conozca.

 

Queremos hacer una precisión final: la facultad no tiene ninguna responsabilidad en relación con la publicación del escrito. Aunque somos una revista de estudiantes de la carrera de sociología, somos independientes de la facultad. Esta última no controla ni revisa el contenido que aquí publicamos. Si hay críticas que tengan que realizarse, deben ser dirigidas a nosotros y no a la facultad.

 

 

Firmamos, miembros de la Revista El Marginal,

 

Santiago Contreras,

Natalia Amaya,

Santiago Montaño,

Laura Gómez,

Simón Uprimny,

Saray Gómez

Andruss Ávila.

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